¿Sabías que hay marsupiales en la Península de Yucatán? En la Reserva de la Biosfera de Río Lagartos habitan estos curiosos animales. Vamos a conocer a los marsupiales de la Península de Yucatán.
Los mamíferos que hemos sobrevivido en la carrera evolutiva adaptándonos una y otra vez a los cambios y que actualmente poblamos este planeta nos reproducimos básicamente de tres maneras diferentes.
La primera, la más común de todas, y dentro de la cual nos encontramos los humanos, se denomina placentaria, ya que la gestación se produce dentro de la placenta en el vientre de nuestras madres.
La segunda manera de reproducirse que tienen algunos mamíferos es mediante el marsupio, con una gestación muy breve dentro del útero de la madre para luego nacer y pasar a continuar el desarrollo dentro de una “bolsa” de piel, el marsupio, donde se encuentran las mamas de la madre.
La tercera, la más extraña, y reservada únicamente a seis especies de mamíferos es mediante la puesta de huevos. Sí, los mamíferos de la Subclase Prototheria , una especie de Ornitorrincos y cuatro Equidnas se reproducen por huevos, como las aves. Las cinco especies de dicha subclase habitan en exclusiva en el continente australiano.
También se suele pensar lo mismo de los mamíferos marsupiales, el canguro es la especie más conocida, pero en realidad en los continentes americanos, tanto en Suramérica como en Norteamérica habitan también bastantes especies de marsupiales.
En la Península del Yucatán habitan cinco especies diferentes de marsupiales, todas ellas son Tlacuaches , igual conocidos como Zarigüeyas o Chuchas

Cómo son los Tlacuaches (Zarigüeyas)
Son de hábitos nocturnos y crepusculares, son cazadoras, pero también comen diversos vegetales.
Son animales solitarios, únicamente se juntan para la cópula o cuando la madre cría a su camada. Fuera de esos momentos cada una va por su lado.
La mayoría de Tlacuaches no son bonitos como tal, aunque el concepto de “bonito” es muy subjetivo, su aspecto como de ratas grandotas no las hacen muy populares.
Por desgracia el lugar más habitual para verlas es muertas atropelladas en una carretera ya que las luces nocturnas de los carros las paralizan a medio cruzar y muchas acaban atropelladas.

Una característica suya es que si se sienten en peligro pueden hacerse pasar por muertas para que así las dejen en paz. Realmente lo hacen muy bien, prácticamente no se escucha el latido de su corazón, a no ser mediante un electrocardiograma, cuando hacen eso.
Pero si deciden enfrentarse a su enemigo adoptan una postura defensiva aterradora. No te gustaría verlo, de verdad.
Sus orejas y su cola no tienen vello. La cola, entre otras cosas, le sirve para columpiarse de las ramas. son ágiles las zarigüellas, se mueven rápido.
Otra característica muy particular es que las madres suelen llevar a sus crías subidas sobre su lomo cuando se desplazan de un lado a otro, como si fueran un autobús con todos sus pasajeros encima.
En El Cuyo pueden verse encontrarse algunas veces por la noche, si sales a buscarlas paseando por senderos y caminos pertrechado con un foco de luz, mejor si es de luz roja. No van a atacarte nunca a no ser que se encuentren acorraladas, así que déjalas continuar su camino si te las cruzas. Si son conscientes de tu presencia, suelen refugiarse en agujeros o huecos que puedan encontrar.

Especies de Tlacuaches (Zarigüeyas)
Las especies que pueden encontrarse en la Península de Yucatán Yucatán, y en El Cuyo, son dos del géneros Didelphis, el Dipelphis marsupialis o Tlacuache Sureño y el Didelphis virginiana o Tlacuache Norteño. Ambas resultan indistinguibles la una de la otra sin un análisis genético y son las protagonistas de las fotografías del artículo que corresponden a avistamientos propios.
Las dos especies del género Dipelhis son las que mayoritariamente se suelen ver por aquí y al ser esta zona de convergencia entre ambas especies es prácticamente imposible distinguirlas.
Un poco más cuco, ya que es de menor tamaño y presenta un divertido antifaz sobre los ojos es el Tlacuatzin gaumeri o Tlacuache Ratón Yucateco. También está el Philander vossi Tlacuache Cuatro Ojos Norteño, llamado así porque presenta el antifaz blanco sobre los ojos, pareciendo que tiene dos pares de ojos.
La última especie que podemos encontrar de tlacuache es la Marmosa mexicana o Tlacuache Ratón Mexicano.
Aunque pueden ser dañinas para algunos cultivos, su labor como cazadoras de otros roedores las hacen muy efectivas para el control de plagas, proporcionando, en general, más bien del daño que puedan llegar a causar, así que si las encuentras no las dañes ni asustes, déjalas continuar su camino.
Estamos, además dentro de una Reserva de la Biosfera, la Reserva de la Biosfera de Ria Lagartos, y los animales y plantas que aquí se encuentran deben ser protegidos y respetados siempre. En realidad debería respetarse su presencia en todas partes, pero, al menos, que las Reservas y parques naturales puedan ser lugares seguros para ellas.

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