Hoy vamos a hacer el ejercicio de contaros todas las aves que se pueden ver desde las propias terrazas de las habitaciones de Can Cocal o desde las hamacas de la piscina.

El conteo está basado en observaciones reales y documentadas en inaturalist principalmente por nosotros, pero también por algunos de nuestros huéspedes.

Por supuesto dichas observaciones se han producido durante las cuatro estaciones del año y puede que cuando tú vengas a visitarnos algunas de las aves, hay muchas especies migratorias, no se encuentren en el Cuyo por no ser su época de estadía, pero absolutamente todas las aves de las que hoy os vamos a hablar han sido vista realmente en un perímetro de unos 50 metros siendo el centro del mismo Can Cocal.

Al hacerlo de esta manera no vamos a incluir todas las aves, y son muchas, que puedes ver tanto paseando por la playa, hicimos en su día un artículo sobre las que recorren la orilla , como tampoco todas las que puedes encontrar explorando por la Ría. Hoy sólo hablaremos de las que puedes ver sin moverte prácticamente del hotel, aunque la playa está a menos de 100 metros y la Ría a menos de 500.

Hablaremos de ellas comenzando por las que son más habituales de ver y puedes encontrarlas durante todo el año.

LAS REINAS DE CAN COCAL (Y EL CUYO)

Hay una serie de aves que son muy comunes de ver, no sólo en El Puerto si no también en toda la península del Yucatán.

Comenzamos por el zanate mexicano, o “Quiscalus mexicanus”, un ave de percha de la Familia Icteridae. Los machos son de un negro iridiscente, las hembras de menor tamaño y color marrón. Tienen un cántico estridente y son aves sumamente inteligentes, capaces de resolver tareas. Y aunque lo pueda parecer, no están emparentados con los famosos cuervos.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Un zanate sobre una de las palmeras de Can Cocal

En esta lista de sospechosos habituales vamos a situar en segundo lugar al centzotle tropical “Mimus gilvus”

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Centzotle sobre un retrovisor posando muy serio para la cámara

También un ave de percha, pero ésta de la Familia Mimidae. Ave de mediano tamaño, de colores blanco y grisaceo. Aquí no hay dimorfismo sexual entre machos y hembras, pero los ejemplares adultos tienen los colores más vivos que los juveniles, Posee un canto muy variado, con diversas tonalidades.

La tercera reina de la zona son los tiranos. Aquí se encuentran dos especies, el Tirano de cuir “Tyrannus couchii“y el Tirano piriri “Tyrannus melancholicus”. Es prácticamente imposibles distinguirlas en las zonas en las que convergen ambas especies, ni aún observando las fotos, así que hablaremos indistintamente de ambas especies. Si que pueden distinguirse ambas especies por su cántico, que es similar, pero no igual y alguien habituado puedes discernir así una especie de la otra.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Un tirano género Tyrannus posado sobre un cable eléctrico delante de Can cocal.

Ave de percha de la familia Tyrannidae. El nombre de “tirano” le viene de lo agresivo que es defendiendo su territorio, cuando tiene huevos o polluelos, incluso se enfrenta a sus depredadores. Alas olivaceas, cabeza gris pecho amarillo. De pequeño tamaño pero no tanto como los chipes.

LAS DE LA BANDA

Hay especies de aves que se mueven siempre en bandada, son muy sociales, viven en grupo, adoptando una posición jerárquica dentro del mismo y es muy extraño encontrárselas en solitario. Vamos a hablar de tres de ellas aquí.

Durante años, al amanecer, podías escuchar el follón que montaban, pero era complicado verlas. Con el paso de los años le han ido perdiendo el miedo a los humanos y se han dejado ver con mucha más asiduidad. Ahora incluso se atreven a pasear por el área de la piscina como si fueran un huésped más. Hablamos de las chachalacas, concretamente de la chachalaca oriental “Ortalis vetula”.

Se mueven siempre en grupo, muchas veces de tres ejemplares, pero pueden ser hasta quince en una misma banda. Son grandes, se trata de una gallinacea de la Familia Cracidae no domesticada. Su nombre, claro, tiene que ver con el follón que montan al amanecer.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Tres chachalacas de paseo en la parte trasera de Can Cocal

Otra especie que puedes observar aquí mismo y que también se mueve en bandadas de seis, siete, hasta más individuos es el garrapatero pijuy “Crotophaga sulcirostris”. Recibe el nombre de pijuy porque ese es el sonido del canto que emite… pijuy…pijuy.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Garrapatero pijuy vigilando

Perteneciente a la Familia Cuculidae, es de color negro y es fácilmente diferenciable del zanate por la forma de su pico. Es un insectívoro que desempeña un papel crucial en el control de plagas. Tímidos, acostumbran a huir si los humanos nos acercamos demasiado. Les gusta posarse en árboles y observar pasar la vida desde allí.

La última ave que vive también en grupo y que podemos ver por los alrededores del hotel es la preciosa chara yucateca.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Yo si que soy un córvido

La chara yucateca “Cyanocorax yucatanicus” pertenece, está sí, a la Familia Corvidae. Los adultos tienen pecho y cabeza negra, alas azules y pico amarillo, son absolutamente llamativas. Se mueven en grupos de mediano tamaño, de hasta 25 individuos, aunque lo más común aquí son los grupos de entre 6 y 10 ejemplares. Es un ave muy inteligente, como todos los córvidos. Le gusta zonas con más follaje, pero, en ocasiones, se acercan hasta las inmediaciones del hotel.

TORTOLAS Y PALOMAS

Vamos a por tres especies autóctonas que puedes encontrarte tanto en el suelo como paradas sobre los cables de la luz.

Como las palomas, sobre todo las especies de paloma doméstica y la tórtola turca, se han convertido en un elemento tan común en todas las ciudades del mundo les hemos perdido un poco el interés, pero hay otras muchas especies de palomas y tórtolas. Por cierto, las dos más comunes que he mentado también pueden encontrarse, como no, en El Cuyo, aunque ninguna de las dos es originaria del continente americano.

Comenzamos con la paloma de alas blancas Zenaida asiática, la más común de todas las especies de tórtolas y palomas que puedes encontrarte en el Cuyo. Distinguible precisamente por ese ribete blanco en el dorso de sus alas. Pertenece a la Familia Columbidae.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Ribete blanco en sus alas = paloma de alas blancas.

Como casi todas las palomas se alimentan principalmente de frutas, semillas y granos silvestres.

Mucho más local tenemos a la huilota caribeña o Zenaida aurita, de menor tamaño y con esas manchitas negras sobre su dorso grisaceo.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Y unos bonitos tonos rojizos y azulados en pecho y cuello

También de la Familia Columbidae. Decimos que es local porque se trata de una paloma típica del Caribe y en México sólo se ha establecido en la franja de costa que va desde Cancún, en el mar Caribe, hasta Sisal, en el Golfo de México. Así que únicamente la vas a encontrar aquí en México.

La última de las tres palomas o tórtolas seleccionadas para este artículo es la tortolita canela o Columbina talpacoti, de la misma familia que las otras dos. Algo más pequeña de tamaño y con el cuerpo rojizo y la cabecita gris.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Cuerpo rojizo y cabecita gris claro, esa soy yo.

LOS CHIPES

Los chipes son un género de aves dentro de las aves de percha, pertenecientes en este caso a la Familia Parulidae. Se conocen 35 especies diferentes dentro del género Setophaga (los Chipes), algunas especies son residentes en esta zona y otras migratorias y vienen aquí a pasar el invierno, desde septiembre a marzo, para luego regresar hacia el norte.

Son aves de pequeño tamaño y muy nerviosas, no permanecen casi nunca quietas, fotografiar chipes es complicado si no tienes un buen equipo o, al menos, atesoras mucha paciencia y un poco de suerte. A veces, sólo, a veces, se detienen por diez segundos en un mismo lugar. Los hay que prefieren el suelo, los hay que saltan de rama en rama y incluso los hay que trepan por los troncos de los árboles boca arriba y boca abajo.

El nombre genérico de chipes se debe a su canto un “chip, chip, chip” repetido que finalmente les ha dado el nombre.

Nos vamos a centrar en las tres especies más comunes de chipes que puedes encontrarte en Can Cocal.

La más fácil de ver, casi siempre sobre el suelo buscando semillas es el chipe playero Setophaga palmarum

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Cabeza negra y amarilla, pecho amarillo gastado, dorso marrón oliváceo.

Son migratorios, aunque puede que alguno permanezca como residente, normalmente suelen comenzar a llegar sobre septiembre y se quedan hasta el inicio de primavera cuando retornan a EEUU y Canadá. Aunque pude vérselos en otras zonas de México son las costas de la península del Yucatán las que atesoras más ejemplares. Aquí es el más fácil de ver.

El segundo más común de ver por los alrededores de Can Cocal es el chipe garganta amarilla, Setophaga dominica, dorso acebrado, pero con rayas verticales, pecho blanco, así como blanca también es la parte inferior de las alas y, una característica mancha amarilla intensa en la zona de la garganta.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Mancha amarilla intensa cubriendo la zona de la garganta, así soy yo.

Como el anterior, también migratorio y ocupando el Yucatán en los mismos meses, el invierno y hasta comenzada la primavera para luego pasar el verano en el norte. A diferencia del chipe playero a éste le gusta más saltar de rama en rama.

También de rama en rama, en el uvero junto a Can cocal es donde más veces lo hemos visto, podemos encontrar al tercer chipe más popular de la zona, el chipe amarillo o Setophaga petechia, esta especie es básicamente amarillo todo su pecho y olivaceo su dorso. Es también muy llamativo como el garganta amarilla.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Soy un chipe amarillo, fácil, ¿no?

El chipe amarillo, a diferencia de sus otros dos compañeros es sedentario, por lo que se puede encontrar aquí durante todo el año. Habita zona de manglares en todo el Caribe y el Golfo de México, siempre cercano, como el playero, a la línea de costa. El chipe amarillo se divide en muchas subespecies que tienen diferentes ámbitos geográficos y difieren en tonalidades y manchas. Al ser sedentario se ha estilado más la aparición de subespecies.

LAS ESPECTACULARES

Vamos a terminar con tres aves que, por diversos motivos, son muy celebradas de ver, principalmente por sus colores o su comportamiento. Éstas no pertenecen a un mismo grupo pero dado que tenemos hasta 42 especies diferentes de aves observadas en Can Cocal y su perímetro y tenemos que acotar la duración del artículo nos hemos decidido por estas 3 últimas.

La primera de ellas es un colibrí, los colibríes son un ave diminuta y que llama muchísimo la atención. Hay varias especies de colibríes en la zona pero la que siempre vemos rondando el hotel y libando de las flores es el colibrí canelo o Amazilia rutila.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Aunque tengo fama de no descansar, la verdad es que descanso bastante

Muchas veces al colibrí lo vas a escuchar antes que ver, pues su aletear frenético provoca una especie de zumbido explosivo. Si lo escuchas, detente e intenta buscarlo. Aunque también se alimenta de insectos una parte de su dieta es el néctar de las flores, eligiendo flores en las que introduce su alargado y fino pico y liba mientras se mantiene suspendido en el aire, aleteando a toda velocidad. Ese aleteo le supone un gasto brutal de energía y, por lo tanto, suele detenerse para recuperar energía sobre ramas finas o cables eléctricos.

Los colibríes son muy territoriales por lo que si ves a uno en un lugar, seguramente lo vas a continuar viendo en esa zona, ya que eligen zonas donde hay alimento en abundancia.

El nuestro se alimenta en exclusiva de flores, y como decimos, defienden de otros ejemplares su zona de alimentación. Se le llama colibrí canelo porque su garganta/pecho es de ese color. Habita en México y Centro América.

Nuestra segunda ave espectacular es una calandria, en este caso la que más comúnmente puedes encontrar en los alrededores de Can Cocal, se trata de la calandria dorso negro menor o Icterus cucullatus

El género de las calandrias está compuesto por hasta 32 especies diferentes. Casi todas conjugan los colores negro con el naranja o el amarillo radiante y son muy llamativas de ver siempre. Son de un tamaño mayor que el de los chipes y sueles verlas apostadas sobre ramas de árboles, gustándoles, como a los tiranos, las ramas altas.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Calandria dorso negro menor, una de las 32 especies del género existentes.

Pertenecen a la Familia Icteridae, junto a tordos, caciques y zanates, sí, los zanates con los que hemos abierto el artículo son de la misma Familia.

Este especie habita en Norteamérica y presenta un dimorfismo muy evidente entre machos y hembras, siendo el macho el que presenta estos llamativos colores anaranjados mientras que las hembras son de color verde oliva en su dorso y el pecho presenta tonos amarillentos. Las de esta zona son residentes, en otras partes de México pueden ser migratorias, pero las de aquí tienen presencia continúa durante todo el año.

Y queremos acabar con otra de las espectaculares, el colorín siete colores o Passerina ciris, una de las aves más bonitas de esta zona.

 Se le llama siete colores porque realmente presenta hasta siete colores diferentes en su cuerpo. Es difícil de ver en esta zona y la foto que pudimos tomar no es buena, pero es la que tenemos y estamos muy contentos de que se acercara hasta nuestro hotel.

OBSERVANDO AVES DESDE CAN COCAL
Colorín siete colores un tanto borroso.

Pertenece al Género Passerina dentro de la Familia Cardinalidae. Hay hasta siete especies de colorines y ésta es la más llamativa.

También presenta un fuerte dimorfismo sexual y es el macho el de colores más espectaculares. Presenta un hermoso plumaje multicolor, con una cabeza azul, espalda verde, y pecho y vientre rojos que lo hace muy fácil de identificar.

Por desgracia esa belleza tan superlativa hace que muchas veces sea capturado para mantenerlo enjaulado.

En las aves muchas veces es el macho el que presenta una coloración más espectacular y esto es debido a que son las hembras las que eligen pareja y las tonalidades de color son importantes en esa elección de pareja.

Es una especie principalmente monógama, por lo que vive en solitario o en parejas una vez ésta se ha formado.

No queremos acabar el artículo sin ofreceros todas las observaciones que se han venido dando estos años y que han sido subidas a inaturalist por si queréis rastrear las 42 especies que se han visto. Seguramente en ebird hay un número similar o incluso superior de especies, pero al ser nosotros usuarios de inaturalist nos limitamos a enlazar sólo la primera

Y para terminar, queremos mencionar que en El Cuyo reside uno de los mejores y más experimentados pajareros de todo el Yucatán, aunque él no creo que presuma de serlo porque es extremadamente modesto. Chucho organiza pajareadas (tours de birdwatching) que son una auténtica gozada tanto para los expertos como para las personas que disfrutan de la naturaleza y tienen curiosidad por conocer.

Y en Rio lagartos, para salir a explorar en barca los manglares de la Reserva de Ria Lagartos, contamos con otro de los mejores pajareros del Estado, William, biólogo de profesión, con el que resulta un espectáculo salir a navegar.

Si venís aquí con interés en el avistamiento de aves preguntadnos por ellos y con gusto os haremos el contacto.