El Cuyo se ha convertido en un pueblo donde llegan los turistas, de momento en un flujo muy controlable y que hace que El Cuyo no pierda su encanto original, pero El Cuyo ni es un pueblo turístico ni vive del turismo. La principal actividad económica de El Cuyo todavía gira en torno a la pesca y su puerto de pescadores.
Ser pescador en El Cuyo, más allá de la pesca esporádica y deportiva, es algo que va enraizado en las familias cuyenes y que está reservado a ellas. La pesca en El Cuyo se organiza en torno a su puerto y en torno a las cooperativas de pescadores. Hay una cooperativa principal con muchos socios y otras más chiquitas llamadas las cooperativas libres. Sólo los cuyenses pueden ser socios de dichas cooperativas así como sus hijos. Ser hijo de un socio cooperativista te permite también a ti formar parte de la cooperativa una vez cumplida la edad correspondiente.
El Puerto y las cooperativas son, por tanto, uno de los grandes ejes de la vida económica de El Cuyo y representan uno de los poderes locales principales de El Cuyo.
Una buena temporada de pesca beneficia y alegra a todos los cuyenses, una mala temporada de pesca es la peor noticia para El Cuyo y sus habitantes. Sin pesca no hay lana y sin lana todo es mucho más complicado.

Cuando una barca llega a puerto entrega su pesca a su cooperativa, donde se tasa, pesa y distribuye en cajas y que son cargadas en camiones frigoríficos rumbo al mundo. La pesca no se queda en El Cuyo, ya que las cooperativas tienen ya acuerdos de venta firmados con compañías pesqueras y su producto sale de El Cuyo. Por eso no encontrarás pescaderias en El Cuyo ni un mercado centrado en la venta del pescado ya que todo el producto sale en camiones frigoríficos de El Cuyo hacia el exterior.
Por supuesto, los pescadores pueden guardarse algo de la pesca para consumo propio y si eres amigo, conocido o apareces por el puerto al atardecer, a la hora de llegada de las barcas, pueden venderte algo del producto pescado, pero en realidad todas las capturas del día las tienen ya comprometidas. Y ese es el trabajo y la fuerza de las cooperativas, asociaciones entre iguales para lograr las mejores condiciones en el desarrollo de su labor. La fuerza de todos unidos para conseguir las mejores condiciones para el producto obtenido y sus asociados.
Los pescadores y sus barcas, en su mayoría, salen al amanecer y retornan al puerto de El Cuyo al atardecer, con la caída del sol, y es ese el momento donde en el puerto hay mayor actividad. Los pescadores entregan sus capturas a sus cooperativas, que las pesan, clasifican y ordenan para su posterior transporte.

Es crucial para los pescadores de El Cuyo que el estado de la mar sea el adecuado para poder faenar, las barcas que operan en el puerto de El Cuyo son de bajura, realizan pesca de litoral, son embarcaciones de pequeño tamaño que se alejan poco de la costa, así que se depende totalmente de que haya una buena mar para poder faenar. Los temporales impiden salir a trabajar y llenar la bolsa.
Los propietarios de las lanchas pueden salir con su propia tripulación a pescar o pueden rentar dichas lanchas a otros pescadores cooperativistas que no poseen lancha propia. En este caso se establecen cuatro partes entre toda la captura correspondiendo tres partes al propietario de la lancha y una a los pescadores que se la han rentado. Ser propietario de una lancha es un buen negocio en El Cuyo pero también hay que decir que son ellos lo que han gastado el dinero en adquirir, tanto la lancha como el motor fuera borda, y ambos son gastos cuantiosos e importantes y amortizar dichos gastos requiere de muchos años faenando. Y no sólo es adquirir lancha y motor fuera borda, es darle el mantenimiento adecuado y reparar las averías que puedan sufrir.
Los pescadores se encomiendan a su patrona, la Virgen de la Merced, que es la patrona de todos los pescadores y es tal la importancia de la pesca en El Cuyo que la festividad de la Virgen de la Merced, es la festividad principal de El Cuyo, ya que dicha Virgen es patrona también del pueblo de El Cuyo, quedando bien claro la importancia de la pesca y el puerto en El Cuyo. El 24 de septiembre, onomástica de la Virgen de la Merced, una barca engalanada para la ocasión, saca a la Imagen de la Virgen al mar rogándole que la temporada sea prospera y no se produzcan desgracias.

Al estar en la Reserva de la Biosfera de Ría Lagartos que es un área protegida y con el fin de preservar la fauna, la pesca se estructura en una temporada en periodo de veda y periodo de levantamiento de veda. Cada producto importante de pesca tiene su tiempo de veda y su temporada de pesca. El el Gobierno de México quien fija las vedas para cada especie.
En El Cuyo cuatro especies principales aglutinan la pesca, tres de ellas tienen periodos de veda anuales y periodos de levantamiento de veda y la cuarta no tiene veda y es la que se realiza principalmente cuando coincide la veda de las otras tres especies.
Cada una de las tres pescas principales se realiza de forma diferente y durante unos meses concretos, los del levantamiento de veda.
En los meses de febrero y marzo, principalmente, pero llegando a veces hasta abril existe la veda del mero, una de las capturas principales de El Cuyo y los pescadores El Cuyo no pueden pescar esa especie porque está en periodo de reproducción y cría. Fuera de esos meses el mero se pesca mediante el palangre, tablas de madera con cien y hasta ciento cincuenta anzuelos se lanzan desde las barcas esperando recoger suculentas capturas. Durante la veda el uso de esas artes de pesca están prohibidas.
La langosta es otro de las capturas estrella de los pescadores del El cuyo. Hay veda de marzo a junio y de julio a febrero se levanta la veda y los pescadores salen en sus barcas de bajura a por langosta. La langosta se pesca mediante buceo, los pescadores se sumergen en las aguas del Golfo de México a la captura de tan suculento manjar.
La tercera captura estrella entre los pescadores de El Cuyo es el pulpo. El pulpo tiene una veda larga, del 16 de diciembre y hasta finales de julio, levantándose la veda entre el 1 de agosto al 15 de diciembre. El pulpo se pesca mediante un método llamado quimba. La barca principal transporta otros pequeños esquifes. Cuando llegan a la zona de pesca, la lancha principal suelta los esquifes con sus pescadores que pertrechados con grandes varas de bambú con varios sedales con anzuelos a los que han atado cangrejos como cebo esperan pacientemente a que los pulpos piquen. Al atardecer la lancha principal vuelve a recoger a sus esquifes y pescadores con las capturas acumuladas.
Cuando estas tres capturas están en periodo de veda o como pesca subsidiaria también es muy apreciado el pez sierra carito, un pescado azul de buen tamaño, que es también muy demandado y no tiene en el Golfo de México periodo de veda. Se pesca mediante red.
Por supuesto también se capturan otras especies, entre ellas el camarón, pero las cuatro citadas son las principales. Además también puede pescarse en la propia Ria: la mojarra y el róbalo son capturas muy apreciadas.

Los visitantes y los turistas si que pueden practicar la pesca deportiva en la zona, ésta debe realizarse a través de una embarcación de las cooperativas de el puerto de El Cuyo. Se organizan tours turísticos enfocados tanto a la pesca deportiva como a la iniciación en las artes de pesca que incluyen la degustación de los pescados preparados al momento en un rico ceviche que comes en la misma lancha. Durante esas salidas, dependiendo de la época del año, pueden avistarse delfines, mantas rayas gigantes e incluso tortugas. Es una actividad genial y muy divertida para realizar con niños de mediana edad. ¡Pero cuidado con el sol y los mareos!
Buena mar y buena pesca a todos.
* Este artículo se ha redactado gracias a la inestimable ayuda y el conocimiento de Prisma y Tochi, ambos excelentes cocineros de Can Cocal.
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